¿Quieres vivir una aventura estelar? Este fin de año vienen varias lluvias de estrellas que nos regalan espectáculos mágicos en el cielo nocturno. Desde las icónicas Perseidas de agosto hasta otras menos conocidas pero igual de mágicas. Te compartimos las fechas clave, por qué suceden estos fenómenos y cómo sacarles el máximo provecho desde México. Agárrate que hay mucho por contemplar…

Lluvias de estrellas: el fenómeno nocturno más especial
Una lluvia de meteoros—o lo que popularmente llamamos “lluvia de estrellas”—ocurre cuando nuestro planeta atraviesa una corriente de partículas (meteoroides) que orbitan el Sol. Estas diminutas rocas espaciales entran en la atmósfera a velocidades supersónicas, se calientan, se desintegran y, ¡pum!, dejan ese brillante trazo que nos encanta mirar.
Lo fascinante es que la mayoría de estas partículas provienen de cometas o asteroides que, al pasar cerca del Sol, liberan polvo y hielo que queda flotando. Luego, cuando la Tierra se cruza con esas nubes, obtenemos un espectáculo celeste perfecto. Y aunque las lluvias importantes tienen picos con centenas de meteoros por hora (THZ o tasa horaria cenital), esa cifra solo se cumple en condiciones ideales: cielo sin Luna, radiantes elevados y nula contaminación lumínica.
Para que no se te pase ninguna fecha, la Sociedad Estadounidense de Meteoros y EarthSky, compartieron cuándo se podrá observar este fenómeno, durante los siguientes meses:
- Dracónidas: 8-9 de octubre
- Oriónidas: 22-23 de octubre
- Táuridas del sur: 3-4 de noviembre
- Táuridas del norte: 8-9 de noviembre
- Leónidas: 16-17 de noviembre
- Geminidas: 13-14 de diciembre
- Úrsidas: 21-22 de diciembre
Tips para observar desde México
- Apunta las fechas anteriories en tu calendario y ponte recordatorios
- Ubicación = clave: huye de la ciudad; busca cerros, reservas naturales o zonas rurales donde la contaminación lumínica sea mínima.
- Sin herramientas: nada de binoculares o telescopios. Mirar a simple vista te dará un campo visual más amplio para ver más meteoros.
- Hora ideal: evita la Luna (especialmente si está cerca del horizonte) y observa después de medianoche o justo cuando la Luna baja.
- Conéctate con la magia: mientras esperas el siguiente destello, conoce el origen: muchas partículas vienen de cometas como el Swift-Tuttle (Perseidas) o C/1861 G1 (Líridas), y parecen brotar del radiante (Perseo, Lira, Bootes…)
Lo bonito de estas lluvias es que cualquiera puede disfrutarlas sin equipo costoso… sólo necesitas muchas ganas de mirar al cielo y dejarte sorprender.

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