Dónde esquiar en verano (y olvidar la playa)

La temporada de nieve “ya fue”… or maybe not. Si te quedaste con ganas de esquiar, este es tu recordatorio de que en tus vacaciones de verano puedes cambiar calor por nieve. Y no, no me refiero a las pistas techadas en Dubai (aunque no me quejaría si me invitan).

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@skiportillo

Desde los Andes hasta los Alpes, pasando por Oceanía, hay un par de destinos que te van a antojar ir contra la lógica de las estaciones. De hecho, puede ser de los mejores viajes que hagas.

Cada uno de estos lugares ofrece esquiada y mucho más: paisajes incomparables, actividades alternativas y una forma diferente de entender la montañas. Así que, mientras aquí se vienen días largos y calor, el sur entra en plena temporada de nieve entre junio y septiembre. A esto se suman algunos glaciares europeos que mantienen pistas abiertas ¡todo el año!

Aquí te contamos sobre los lugares para perseguir el invierno cuando el calendario marca lo contrario.

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9 destinos con la mejor nieve para tus vacaciones de verano

Valle Nevado, Chile

A poco más de una hora de Santiago, Valle Nevado se levanta sobre la Cordillera de los Andes como uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica. La altura —con base en los 3.000 metros— asegura una nieve seca y estable durante gran parte de la temporada.

Es una excelente puerta de entrada al esquí andino porque el terreno es amplio y muy versátil (tanto para principiantes como para los más pro). Además, su conexión con La Parva y El Colorado amplía aún más las posibilidades.

El mejor momento para visitar es entre julio y agosto, cuando la nieve está en su punto. Fuera de pistas, el viaje se completa con spas, restaurantes de montaña y actividades como trekking.

Portillo, Chile

Icónico y con aire de lujo, Portillo es el centro de esquí más antiguo de Sudamérica. Ubicado junto a la Laguna del Inca, este una mezcla de paisajes dramáticos con una atmósfera exclusiva difícil de replicar.

Su capacidad limitada hace que esquiar aquí sea una experiencia más tranquila y sin filas (súmale vistas de película y una oferta que mezcla montaña con experiencias como catas de vino y wellness).

Las pistas son largas y exigentes… muy atractivas para esquiadores intermedios y avanzados. La mítica pista Princesa, con más de 12 kilómetros, es toda una joya. Entre julio y agosto se alcanzan las mejores condiciones.

Las Leñas, Argentina

En medio de la cordillera mendocina, Las Leñas se ha ganado una reputación internacional como destino para esquiadores avanzados. Su terreno, marcado por pendientes pronunciadas y amplias zonas fuera de pista, la convierte en una especie de santuario del freeride.

No es tanto la cantidad de pistas lo que define a Las Leñas, sino la calidad y el carácter de su montaña. Aquí, los descensos largos y técnicos son protagonistas, especialmente en zonas como Eros o Apolo.

La temporada suele ser variable, conviene revisar condiciones antes de viajar (aunque julio y agosto siguen siendo apuesta segura). En verano (nuestro invierno) también vale la pena con actividades como mountain bike, trekking o exploraciones en 4×4 por paisajes remotos.

Cerro Catedral, Argentina

A pocos minutos de Bariloche, es toda una experiencia completa. Es el centro más grande de Sudamérica y probablemente el más famoso. Su variedad de pistas lo hace favorito para principiantes y expertos.

¿La mejor parte? Aquí los días de invierno no acaban temprano: hay actividad constante, con opciones como esquí nocturno y programas especiales. Pero lo que realmente distingue a Catedral es su entorno: lagos, bosques y vistas que acompañan cada bajada.

Y sí, también es un sueño para outdoors, gastronomía y todo ese encanto de un pequeño pueblo de montaña en verano.

Coronet Peak, Nueva Zelanda

Si quieres viajar al otro lado del mundo, y de paso, una “esquiadita”, muy cerca de Queenstown, Coronet Peak es una de las estaciones más accesibles y versátiles de Nueva Zelanda. Su cercanía a la ciudad la convierte en una opción perfecta para combinar esquí con otras experiencias.

El terreno es amigable, bien mantenido y apto para todos los niveles. Y sí, tienen esquí nocturno.

Gracias a su buen sistema de nieve artificial, suele ser de las primeras en abrir la temporada. En verano, el lugar se reinventa como un parque de aventura con circuitos de mountain bike y vistas espectaculares sobre el lago Wakatipu.

Treble Cone, Nueva Zelanda

Más salvaje y menos concurrido que otros centros, esta es LA opción de quienes buscan una experiencia más elevada. Ubicado cerca de Wānaka, destaca por su desnivel y por un terreno que favorece claramente a esquiadores avanzados.

Las vistas al lago y los Alpes del Sur son pura magia. Te quedas con las ganas de vivir ese paisaje alpino en todas sus versiones.

Perisher, Australia

No solo es el centro de esquí más grande de Australia, también uno de los más completos. Su extensión y variedad lo hacen ideal para viajes en grupo o en familia.

Con buen grooming, aquí se encargan de garantizar buenas condiciones incluso cuando el clima es variable.

Más allá del esquí, la región de Snowy Mountains ofrece experiencias como esquí nórdico, caminatas y exploración del monte Kosciuszko, el punto más alto del país.

Thredbo, Australia

Se ha ganado su fama por su aire de villa alpina europea. Encanto + buen esquí en un solo lugar. Es conocido por tener algunas de las pistas más largas de Australia.

De nuevo, opciones para todos, aunque también ofrece desafíos interesantes para quienes buscan algo más técnico.

En verano, obvio es otro highlight de senderismo, ciclismo, golf alpino y una agenda bastante activa de eventos.

Zermatt, Suiza

¿Esquiar en pleno verano europeo? Zermatt es la respuesta (y la excepción). Gracias a su glaciar es posible incluso en los meses más cálidos, con el Matterhorn de background.

Pero la experiencia aquí es distinta: se esquía principalmente por la mañana para conservar la calidad de la nieve, y el resto del día se dedica a explorar.

Pero ntp, Zermatt va mucho más allá del esquí. Senderismo alpino, ciclismo, alpinismo y gastronomía completan tu viaje, la montaña se vive en todas sus formas.