Dónde bailar salsa en CDMX aunque no sepas bailar

De Salón Los Ángeles a Mamá Rumba, estos son los mejores lugares para bailar salsa en CDMX donde no necesitas saber bailar (ni ir en pareja).

Como este caso hay muchos: llevas tres años yendo a los mismos bares y poniendo la misma playlist. Por eso, últimamente escucho que todos quieren ir a bailar salsa, un plan donde entras sin saber bailar y eso no es problema.

No hablo de inscribirte a clases ni de ensayar en tu cuarto, sino de llegar a donde ya todo mundo está en el mood, hay buen ambiente y alguien que no conoces hasta te puede extender la mano para sacarte a bailar (o, ntp, también puedes ir con un acompañante que tampoco sepa muy bien lo que está haciendo… o sí, si eres afortunado).

El punto es que estos lugares están siendo muy hablados, y yo no me puedo quedar atrás. De hecho, estos son los que más me han recomendado. Y la prueba de que la salsoteca it’s a thing es que Dua Lipa y Callum Turner, cuando vinieron a CDMX, se fueron directo al Club San Luis en la Roma a bailar salsa. Así que sí: estos son los lugares donde todo pasa.

*Ignora la música de fondo del video, pero ve qué bien la pasan*

La pista más divertida de CDMX no es la que crees

Mamá Rumba

Querétaro 230, Roma Norte · Mié–Sáb, 9 PM – 3 AM

La confiable de la Roma. Música en vivo todas las noches con orquesta de salsa cubana, dos pisos con pista de baile y clases antes de que empiece la fiesta, sin necesidad de ir con pareja. El cover es de aprox $140 pesos; si van en grupo, reserva mesa porque los fines de semana se llena rápido y esperar afuera no es el plan.

El tip para la clase previa: no es un requisito ni nada formal, es más bien un warm-up de 20–30 minutos donde puedes agarrar el ritmo antes de que llegue la orquesta. Ideal si quieres llegar con algo más que buenas intenciones.

Salón Los Ángeles

Lerdo 206, Col. Guerrero · Jue–Dom, 5 PM – 10/11 PM

El ícono: abrió en 1937 y no ha cerrado desde entonces. Tiene una pista de más de 1,300 metros cuadrados, decoración original, luces tenues, mesas redondas y carteles de neón. La música en vivo mezcla salsa, danzón, cumbia y mambo. El cover ronda los $100 pesos, que también es parte del chiste.

Si nunca has pisado una salsoteca, este es el lugar para estrenar porque la energía ya está puesta desde que llegas (y el nivel de intimidación es literalmente cero). Todo mundo está ahí para bailar, desde los que llevan décadas viniendo hasta los que van por primera vez esa noche.

El Babalú

Río Lerma 218, Cuauhtémoc · Jue–Sáb, 8:30 PM – 3 AM

Es el más íntimo de la lista, y probablemente el mejor para debutar porque es venue pequeño y eso lo puede hacer menos intimidante. La pista es más cercana, la vibra más cálida, y el público es de los que no te hace sentir mal si todavía no tienes los pasos. Hay clases de salsa y bachata antes de que arranque la noche, y varias reseñas lo describen como especialmente welcoming para principiantes. Reservación muy recomendada porque el espacio es limitado.

Mambocafé

Av. Insurgentes Sur 644, Del Valle · Vie–Sáb, desde las 10 PM

El más producido de todos: show, competencias de baile, y orquestas que a veces traen grupos internacionales. Es el plan para cuando ya quieres ver bailar bien antes de animarte tú. También es el más caro de la lista y tiene horario corto: la puerta cierra a medianoche, así que llega antes de las 11:30 PM si no quieres quedarte fuera.

Club San Luis

San Luis Potosí 26, Roma Sur · Lun–Sáb, 8 PM – 4 AM

Sí, el mismo donde Dua Lipa y Callum Turner fueron captados bailando salsa en noviembre pasado, y el propio club lo presumió en sus redes. Combina orquesta en vivo con DJ entre sets para que la pista no pare, y tiene clases de baile antes de iniciar. Lo que lo hace especial además del momento pop culture: abre de lunes a sábado, o sea que es el plan entre semana cuando ya no hay más opciones y el martes se salió de control.

Estos cinco llevan meses en mi lista de pendientes — Mamá Rumba en particular acumula tantas recomendaciones que ya no tiene excusa. Si me encuentran en la pista algún jueves, ya saben qué pasó.