En el Reino Unido, el café ha dejado de ser solo una rutina matutina para convertirse en un verdadero ritual de lujo. Con precios que superan las tres cifras por una sola taza, hay quienes buscan mucho más que cafeína: exclusividad, narrativa y una experiencia diferente a las comunes. Ya sea por curiosidad o por si algún día decides darte el gusto, estas son algunas de las tazas de café más caras que puedes pedir (y pagar) en territorio británico.

Las dos tazas de café más caras del Reino Unido
A finales de 2024, la lechería orgánica Mossgiel Organic Dairy, situada cerca de Mauchline, Escocia, captó la atención al ofrecer un flat white por £272, considerado en su momento el café más caro del Reino Unido. Esta iniciativa formó parte de una campaña de financiación colectiva destinada a expandir sus operaciones sostenibles. Los inversores que adquirieron 34 acciones de la granja recibieron un certificado canjeable por este exclusivo café en una de las 13 cafeterías escocesas asociadas.
El propietario de la granja, Bryce Cunningham, buscaba recaudar £300,000 para asegurar un préstamo que le permitiera duplicar la producción y expandirse más allá de Escocia. Mossgiel es reconocida por su compromiso con la sostenibilidad, habiendo eliminado los plásticos de un solo uso y priorizando el bienestar animal mediante su programa Cow with Calf, que permite a las vacas criar a sus terneros de manera natural.
Aunque esta estrategia destacó la calidad de la leche orgánica de Mossgiel y promovió prácticas agrícolas éticas y sostenibles, actualmente la oferta del flat white de £272 ya no está disponible, ya que la campaña de financiación ha concluido. Sin embargo, la iniciativa dejó una reflexión sobre el valor de apoyar la agricultura sostenible y el futuro de las prácticas agrícolas responsables.
En esta cafetería sí puedes comprar la taza de café más cara
En una ciudad que lo ha visto (y bebido) todo, siempre hay espacio para lo inesperado. Esta vez, el récord lo rompe una taza de café servida en Shot London, una exclusiva cafetería dentro de Mayfair que ofrece lo que muchos ya llaman “la taza más cara de Londres”. Su precio: £265.
¿La razón detrás de este precio? Todo comienza en Okinawa, Japón, una isla conocida no solo por sus paisajes y su cultura longeva, sino también por ser uno de los pocos lugares donde se cultiva café en cantidades sumamente limitadas. Apenas 30 fincas producen estos granos que, más allá de su rareza, también tienen fama de provenir de una isla a la que le llaman: Eternal Youth Island, por la longevidad de sus habitantes.
La experiencia además es muy visual. El café se prepara con un filtro V60 de oro. Para lograr que todo sea muy preciso, incluso pesan cada gramo a la exactitud. Se vierten 230 ml de agua a 85 °C sobre el café, extraído al momento, y se sirve en una taza de cristal. Todo es cuidadosamente medido, agitado, y servido como si se tratara de una joya líquida.
Varios comensales han expresado que el sabor no dista demasiado de cafés de origen mucho más accesibles. A pesar de su procedencia exótica y preparación meticulosa, hay quienes consideran que el precio responde más al show que a la bebida en sí. ¿Qué opinas, la probarías?
En general, ¿por qué el café está subiendo tanto de precio?
Más allá de las tazas de lujo, hay una realidad que afecta incluso al café más cotidiano: su precio va en ascenso. En 2025, pagar más por tu flat white, latte o, incluso un americano no será solo cuestión de moda o exclusividad, sino el resultado de una tormenta que afecta a la industria cafetera a nivel global.
Clima extremo en regiones clave
Sequías en Brasil y lluvias intensas en Vietnam han golpeado fuertemente a los principales productores de café del mundo. Menos café disponible significa precios más altos, y los efectos del cambio climático no hacen más que profundizar esta tendencia.
La demanda no para de crecer
El café ya no es solo cosa de europeos o americanos. En países como China, el consumo ha aumentado más de un 60% en los últimos cinco años, lo que eleva la demanda global y, con ella, los precios. Además, tan solo en el mercado mexicano, seis de cada diez hogares incluyen café en su rutina diaria. Incluso, el consumo fuera del hogar ha aumentado un 21% en comparación con el año anterior, a pesar de que los precios también se han incrementado en ese mismo porcentaje. Estos datos provienen de un análisis de Kantar México, una de las firmas más relevantes en investigación de mercados a nivel global, que monitorea continuamente los hábitos de consumo en el país.
Este crecimiento también se refleja en la proliferación de cafeterías en el país. De acuerdo a proyecciones de la Planeación Agrícola Nacional, en 2030 se estima un aumento en el consumo nacional de 0.80 a 0.94 millones de toneladas y que la producción nacional pase de 0.82 a 4.70 millones de toneladas.
Problemas logísticos y tensiones internacionales
La congestión y saturación en los puertos, la escasez de contenedores y los conflictos geopolíticos han hecho que transportar café de un punto a otro sea más caro y lento.
La especulación también juega su parte
Los mercados financieros han convertido al café en un activo volátil. Las apuestas a futuro y la especulación han provocado picos de precio que afectan directamente al consumidor final. Así que, si últimamente tu taza de café te parece más cara, es porque lo es. Y no solo en Mayfair.
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