Si creías que las burbujas solo eran para el champán, es hora de que conozcas la kombucha. Esta bebida fermentada, hecha a base de una colonia de bacterias y levaduras (SCOBY), no solo es refrescante, sino que también es un boost para tu intestino.
Gracias a sus probióticos naturales, la kombucha ayuda a mejorar la digestión, fortalecer el sistema inmunológico y hasta equilibrar el estado de ánimo, ya que los alimentos fermentados no solo potencias los sabores sino que promueven una microbiota intestinal saludable. Y lo mejor: puedes hacerla tú mismo con unos pocos ingredientes.
Para la fermentación no hay una regla clara, tienes que ser paciente, creativo y aprender en el proceso, igual que tus bacterias. Vas viendo: dejas cuatro días, y si aún no está, lo dejas más tiempo. Eso sí, usa vidrio apto para fermentación; el vidrio decorativo puede no soportar la presión del gas y romperse. También asegúrate de que todo esté limpio y desinfectado. Queremos fermentar lo que estamos fermentando, no un hongo raro por ahí.

Cómo preparar la mejor kombucha casera
Ingredientes básicos para la kombucha casera
- 200 g de jengibre pelado
- 120-150 g de azúcar blanca (No te preocupes, la kombucha final no contiene azúcar; las bacterias la consumen y producen dióxido de carbono, que es lo que le da su característica burbujeante)
- 6-7 tazas de agua (preferiblemente filtrada o purificada)
- Un frasco de vidrio apto para fermentación, con tapa

Paso a paso para hacer kombucha casera
- Con el jengibre puedes comenzar con 200 gramos y extraer su jugo rallándolo, cortándolo o licuándolo, lo importante es sacarle todo el jugo posible.
- Mezcla el jengibre con el azúcar en un frasco de vidrio. Agrega 4 tazas de agua y revuelve bien. Cierra el frasco y agítalo hasta disolver el azúcar.
- Añade el resto del agua, dejando unos 5 cm de espacio en la parte superior.
- Cierra el frasco y deja fermentar en un lugar fresco (pero no frío) y oscuro durante 5 días. Aliméntalo cada día con un poco de jengibre y unas cucharada de azúcar.
- Pasados 5 días, revisa si tiene burbujas. Si no, deja fermentar 2 días más.
- Una vez lista la primera fermentación, cuela la mezcla y pásala a botellas de vidrio aptas para fermentación.
Luego viene la segunda fermentación, donde se intensifican los sabores y la carbonatación. Para esto, usa botellas de vidrio aptas para fermentación, como las de vino o cerveza, bien limpias y con tapa hermética. Incluso puedes reciclar envases de kombucha comercial.

Segunda fermentación y sabores creativos para la kombucha casera
Aquí es donde la magia sucede. Para darle un twist a tu kombucha, agrega jugo natural o infusiones antes de la segunda fermentación.
Cuela la primera fermentación para eliminar residuos de jengibre y llena las botellas con un cuarto de jugo natural. Aquí puedes ponerte creativo: naranja, uva, kiwi, frutos rojos… incluso infusiones como manzanilla, té verde o jamaica. Agrega un par de cucharadas de azúcar y rellena con la bacteria madre. Cierra bien y deja reposar por una semana en un lugar fresco y oscuro.
Cuando la abras, tendrá gas y un sabor único. Puedes repetir este proceso cada vez que quieras y experimentar con ingredientes hasta encontrar la combinación perfecta para ti.
Estas son algunas combinaciones ganadoras para la segunda fase de la fermentación:

1. Kombucha casera de zarzamora y albahaca
- 12 zarzamoras molidas
- 6 hojas de albahaca
- 2 cucharadas de azúcar
- Jugo de 1 limón
2. Kombucha de bugambilia
- 10 flores de bugambilia
- 1 litro de agua
- ¼ de taza de azúcar
Prepara una infusión con la bugambilia y el azúcar, deja enfriar y agrégala a la kombucha.
3. Kombucha estilo “Orangina”
- 5 naranjas dulces
- Piel de naranja para potenciar la fermentación
- 5 cucharadas de azúcar
Después de agregar estos sabores, deja la kombucha en botellas cerradas herméticamente durante una semana en un lugar fresco y oscuro. Luego, refrigera y disfruta de tu kombucha casera llena de probióticos y sabor.
Recuerda: la fermentación es un proceso vivo y requiere práctica. Si no te sale perfecto a la primera, haz ajustes, toma notas y sigue experimentando. ¡Diviértete creando bebidas saludables y deliciosas!
Debe estar conectado para enviar un comentario.