Cómo elevar un mac and cheese de cajita

El mac and cheese de cajita es un comfort food infalible. Barato, rápido, y cumple cuando tienes hambre y cero ganas de cocinar. Pero también es básico, predecible, y después de la tercera vez empieza a cansar. La buena noticia: con cinco minutos extra y unos ingredientes que probablemente ya tienes, puedes convertir ese mac and cheese de $60 pesos en algo que te hace sentir como si supieras cocinar.

La base: sigue las instrucciones (pero mejor)

Antes de empezar a experimentar, mejora la base. En lugar de usar solo mantequilla y leche como dice la caja, haz esto:

  • Usa más mantequilla de lo que dice la caja: Si pide 2 cucharadas, usa 3. La mantequilla es lo que hace que la salsa sea cremosa.
  • Sustituye la leche por crema: Si usas crema en lugar de leche, la salsa queda mucho más rica y sedosa. Si te parece demasiado pesado, usa mitad leche y mitad crema.
  • Agrega un chorrito del agua de la pasta: Antes de tirar el agua donde cociste la pasta, guarda media taza. Ese almidón ayuda a que la salsa se adhiera mejor a los macarrones.
  • No cocines la pasta al 100%: Deja los macarrones un minuto menos de lo que dice la caja. Van a terminar de cocerse con la salsa y no quedarán aguados.

Cinco ingredientes que lo cambian todo

1. Queso real (obvio): Agregar queso de verdad es el upgrade más obvio pero más efectivo. Un puñado de queso cheddar rallado, gruyere, parmesano, o una combinación de los tres. Agrégalo cuando mezcles el polvo de queso con la pasta caliente. Se derrite instantáneamente y convierte el mac and cheese en algo casi gourmet.

2. Ajo en polvo o ajo fresco: Una cucharadita de ajo en polvo (o un diente de ajo fresco salteado en la mantequilla antes de agregar la leche) le da profundidad de sabor. El mac and cheese de cajita es unidimensional, y el ajo lo hace interesante sin complicarte la vida.

3. Mostaza Dijon: Suena raro, pero una cucharadita de mostaza Dijon hace maravillas. No sabe a mostaza: solo le da un toque ácido y profundidad que balancea lo pesado del queso. Es el truco secreto de los chefs.

4. Hot sauce o salsa búfalo: Si te gusta el picante, unas gotas de salsa picante (Valentina, Tabasco, Cholula) o salsa búfalo le dan un kick que lo hace adictivo. Empieza con poco y ajusta al gusto.

5. Paprika ahumada o pimienta negra: Un toque de paprika ahumada le da un sabor ahumado sutil que hace que parezca que lo hiciste desde cero. Y la pimienta negra recién molida siempre mejora cualquier cosa que tenga queso.

Los toppings

El mac and cheese de cajita es pura cremosidad, y aunque eso está bien, agregar textura lo hace mil veces mejor.

Pan tostado molido con mantequilla: Tuesta pan molido en una sartén con mantequilla hasta que esté dorado y crujiente. Espolvoréalo encima del mac and cheese. Es el contraste perfecto entre cremoso y crujiente.

Tocino desmoronado Fríe tocino hasta que esté crujiente, desmenúzalo, y agrégalo encima. 

Jalapeños encurtidos Si te gusta el picante y lo ácido, unos jalapeños en rodajas le dan frescura y corta lo pesado del queso.

Hierbas frescas Cebollín picado, perejil, o cilantro le dan color y frescura. No suena como algo que le pondrías a mac and cheese, pero funciona.