Antes de TikTok, cuando Instagram todavía vivía de hashtags y filtros Valencia, hubo un año en el que la comida se presumía a la mil potencia. Sí, hoy le tomas foto a todo, ¿pero recuerdas 2016? Fue la era dorada de los bowls perfectos, los colores relacionados con todo menos comida y los antojos diseñados para el feed.
Algunos sobrevivieron, otros quedaron como bellos recuerdos digitales. Todos marcaron una época. ¿A cuál sucumbiste tú?
¿Te acuerdas de estas 9 food trends en el 2016?
Açaí bowls
El ícono healthy por excelencia. La mejor noticia fue enterarnos que un desayuno sano podía ser prácticamente helado y, obvio, instagrameable. Fruta congelada, toppings estratégicamente acomodados y la sensación colectiva de estar haciendo algo bueno por nosotros… hasta que nos enteramos que realmente son carb con carb con azúcar (pero lo seguimos amando).

Rainbow bagels y todo color unicornio
Sí, ¿o qué, ya no te acuerdas? Otro hype directamente ligado a Instagram, cuando la comida tenía que hacer ruido visual para existir. Multicolor, exagerado y completamente innecesario… justo por eso fue un hit. El color dejó de ser decoración y se volvió ingrediente en lattes, pasteles, frappés y cualquier cosa que pudiera llevar glitter comestible.

Pink Drink
Podríamos decir que Starbucks es la bitácora oficial de todo lo que nos mueve y de nuestras obsesiones casi inexplicables. ¿Ejemplo? La fiebre por el drink rosa con fresa. A diferencia del Pumpkin Spice (otro eterno), hoy seguimos pidiendo el Pink Drink cualquier día casual, sin temporada ni justificación.

Carbón activado (todo negro)
De repente todo se volvió oscuro y misterioso: helados, limonadas, panes. No entendíamos muy bien qué hacía el carbón activado, pero sabíamos que se veía cool, edgy y muy wellness-goth en el feed. Y quiene están muy metidos en el mundo de beauty, ¿ustedes también compraron esa pasta de dientes?

Crazy donuts
A principios de los 2010 fue la obsesión por los cupcakes y todas las iteraciones posibles. Corte a 2016: era la era de las donas en versión maxi. Colores, cereales, toppings exagerados y cero miedo al exceso. Creemos que una parte del corazón de Krispy Kreme sigue viviendo ahí.

Freakshakes
Lo mismo aplica para las malteadas, que en su presentación normal jamás fueron suficiente. En 2016 necesitábamos que viniera coronado con brownies, donas, galletas y crema batida en cantidades cuestionables. Tomarte uno era comprometerte a no cenar, pero la foto lo valía todo.

Cheese pull everything
Honestamente, el queso es el hype, no de un año, sino de la vida. Pero puntualmente, te acuerdas de el estiramiento. Pizzas, grilled cheese y hamburguesas tenían que demostrar visualmente que llevaban mucho, muchísimo queso. El sabor era secundario; el video era lo importante.

Matcha latte
Sí, hace 10 años fue el momento exacto en el que el matcha pasó de ser un gusto de nicho a básico obligatorio de cafetería cool. Verde intenso, ligeramente amargo y con aura zen. Si no subiste una foto de tu matcha en 2016, ¿realmente estuviste ahí?

Rolled ice cream
El postre como espectáculo. Ver cómo te lo preparaban en una plancha fría era casi más emocionante que comerlo. Espátulas, rollitos perfectos y el inicio de nuestra obsesión con ver comida en proceso.


Debe estar conectado para enviar un comentario.