Si hay un lugar que entiende perfecto cómo elevar el taco sin perderle el alma, es Chetito. Entre el amado caos de la Roma Norte y esa vibra que hace que siempre quieras quedarte “una ronda más”, este spot se ha convertido en uno de esos restaurantes que nunca fallan. Desde que llegas, el ambiente se siente relajado y auténtico, con música, drinks increíbles y una energía que funciona igual de bien para una date que para una noche entre amigos.
La propuesta gira alrededor del taco, pero llevada a otro nivel. Todo se siente muy bien pensado, desde las combinaciones hasta el sabor y la experiencia completa.

Lo que te recomendamos pedir en Chetito
Mi favorito definitivamente fue el Chetito: intenso, perfectamente balanceado y de esos tacos que sigues pensando horas después. El Loco Chávez también fue uno de los grandes highlights; tiene muchísima personalidad y una mezcla de sabores inesperada que termina funcionando perfecto. Otro must es el Taco Luchito, con miel, atún sellado, guacamole, papas y otras delicias que verdaderamente convierten comer un taco en toda una experiencia.
Y aunque los tacos son los protagonistas absolutos, hay otras cosas del menú que merecen toda la atención. Las papas Chetito están buenísimas y honestamente son de esas entradas que desaparecen en minutos porque nadie puede dejar de pedir “una más”. Crujientes, llenas de sabor y perfectas para compartir mientras llegan los drinks, que también son parte esencial de la experiencia. Todo está muy bien ejecutado y se nota el cuidado detrás de cada detalle.
Los postres también son imperdibles. Muchas veces uno ya no deja espacio para el final, pero aquí definitivamente vale la pena hacerlo. Mantienen la misma intención y creatividad que el resto del menú y terminan cerrando la experiencia de una forma increíble.


Por qué volveremos mil veces:
Parte de lo que hace especial a Chetito es que no se siente pretencioso. Tiene una vibra súper agradable, social y relajada que hace que quieras quedarte más tiempo del planeado. Puedes ir con amigos, en date o incluso empezar ahí la noche y terminar quedándote entre drinks y buena comida. Además, la ubicación es buenísima; estar en plena Roma Norte hace que siempre sea un gran punto de encuentro.
Y honestamente, por eso en la Cuauhtémoc (Río Danubio 104) tienen tanto éxito. Chetito tiene ese equilibrio difícil de lograr entre comida realmente buena, ambiente, drinks y una personalidad muy clara. Es de esos lugares que no solo se ponen de moda un rato, sino que se vuelven un must al que siempre quieres regresar.
Visítalos de miércoles a domingo en Guanajuato 239, Roma Norte, o también en su otra sucursal Río Danubio 104, Cuauhtémoc.

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