Anthony Bourdain viajó por el mundo a través de la comida. Su manera de conocer lo alrededores y sumergirse en la cultura de un país era con cada bocado de los platillos tradicionales y exóticos que los locales comieran. Pero además de mostrarnos el impacto de la gastronomía, nos dejó lecciones de vida.
Era un personaje polémico, que rompía las reglas, pero que nos enseñó algo increíble de la vida: disfrutar de sus placeres. Y no era para menos, pues fue reconocido como uno de los chefs más influyentes del mundo.
Su carrera culinaria comenzó en 1978, cuando se graduó del Culinary Institute of America. Y así, su trayectoria ahora se mide en más de 20 libros, cientos de episodios de los programas más emocionantes de comida que puedas ver en la TV (como No Reservations, que está disponible gratis en Pluto TV o Parts Unknown, que puedes ver en Prime), además de tener cientos de referencias y frases célebres que, ahora que ha dejado este mundo, nos sirven como lecciones de vida. Aquí te compartimos nuestras favoritas.

7 quotes y lecciones de vida de Anthony Bourdain
“Tu cuerpo no es un templo, es un parque de atracciones: disfrútalo”.
Si algo disfrutaba Bourdain era comer y así fue como viajó por el mundo, tras los bocados más extravagantes de cada ciudad. Así que, la próxima vez que vayas a un restaurante o viajes a un destino desconocido, atrévete a probar algo nuevo.
“Viajar te cambia. Cuando te mueves por esta vida y este mundo, tú cambias las cosas ligeramente, dejas marcas, aunque sean pequeñas. Y la vida, los viajes, te dejan marcas a ti. Casi siempre, esas marcas en tu cuerpo o tu corazón son hermosas. Pero, con frecuencia, duelen”.
Bourdain no temía llegar a los lugares más recónditos del mundo. Allí descubría más acerca de la cultura y cómo vivían las personas en puntos inimaginables del planeta. Uno de los mejores consejos que podemos tomar de Bourdain es: VIAJAR. Eso te hará crecer como persona y te cambiará la vida por completo.
“Tienes que ser un romántico para invertir tu persona, tu dinero y tu tiempo en queso”.
A veces, en la vida hay que ser un poco románticos con nosotros mismos. La inversión en un buen queso y una botella de vino para disfrutarlo en compañía o incluso solo, es una de las cosas que tenemos que hacer de vez.
“Al final, somos ciudadanos del mundo, un mundo lleno de bacterias, algunas amigables y otras no tanto. ¿Realmente queremos viajar en Papamóviles sellados herméticamente a través de las provincias de Francia, México y el Lejano oriente y comer solo en Hard Rock Café o McDonald’s?“
Para Bourdain, todos somos ciudadanos del mundo y hay que probar sin miedo las cosas. A la hora de comer, no hay ser herméticos, sino recorrer las calles y descubrir esos tesoros que están fuera de las cadenas comerciales de comida. ¿Te imaginas viajar a México y no probar la street food que él tanto amaba?

“Si soy un defensor de algo, es de moverse. lo más lejos que puedas, lo más que puedas. A través del océano o simplemente a través de un río. Camina en los zapatos de alguien más o al menos come su comida”.
No importa si puedes viajar al otro lado del mundo o a unos kilómetros de casa. Esta experiencia, a través de caminar sus calles y comer la comida local, te dará la oportunidad de ser empático con más seres humanos, sin importar su cultura, su raza y su lugar de origen.
“Aprendes mucho de una persona cuando compartes una comida con ella”.
No hay experiencia más enriquecedora para conocer a alguien que en una comida. Ahí es puedes notar sus gustos, sus emociones, sus modales y la plática alrededor de la comida siempre es infinita. Así como lo hizo Anthony, atrévete a compartir una comida con personas nuevas y distintas a ti.
“La gente me confunde. La comida no”
Un plato de comida –la que más te guste y prefieras– sin importar si es un helado, una sopa o unas costillas de cordero, serán la solución. Como Bourdain lo decía, la comida no te puede confundir.

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