Por esto Adele tenía 5 sesiones de terapia al día durante su divorcio

Adele sabe lo que quiere, por algo ha logrado cosechar 15 Grammy’s, un Oscar y una medalla de la Orden del Imperio Británico con tan solo tres discos y cerca de 46 canciones. La cantante ha llegado muy lejos desde el lanzamiento de 19 en 2008 y hoy es considerada una de las voces más importantes de la historia.

Sin embargo, su música está unida a su vida personal y todos sabemos que cuando hablas de amor (y desamor) en la manera en que ella lo hace, es porque hay muchas cosas que pesan, a veces demasiado. La cantante se encuentra en su residencia en Las Vegas, en la que supone uno de los eventos músicales más importantes de los últimos años por la selectividad que Adele tiene por los shows que da.

En estas noches «privadas», aproximadamente 4200 personas ven a Adele cada noche (por lo que ella gana un estimado de 2 millones de dólares por concierto) y es ahí donde se ha visto cómo ha desaparecido entre el confeti, cómo ha prendido fuego al agua y cómo se ha vulnerado con la audiencia.

Entre 25 y 30 Adele pasó por un duro divorcio y una gran transformación personal. El resultado se escucha en el último disco y sin duda es uno de los grandes regalos que la cantante nos ha dado, pero algo que contó en uno de sus más recientes shows es que en esa época las cosas era muy difíciles, tanto que mientras estaba en terapia, llegaba a hablar con su terapeuta hasta 5 veces al día.

Antes, obviamente, cuando estaba pasando por mi divorcio, básicamente hacía cinco sesiones de terapia al día (…) Dejé de hacerme responsable de mi propio comportamiento y de las cosas que decía.

Terminar una relación nunca es fácil y a veces el final de algo implica sanar heridas muy profundas. Eso puede llevar a una dependencia a las nuevas rutinas que te están ayudando a sanar, pero a veces son esas mismas las que se convierten en un punto relativamente tóxico, como cuando dependes de tu terapia tanto que hablas con tu terapeuta cinco veces al día.

Afortunadamente, la terapia ayudó a Adele y ahora la cantante ha regresado a ella por otra razón que también contó. Al parecer la música es su vida, pero dar conciertos, sobre todo esos que llenan estadios, la llena de ansiedad, por lo que mientras su última gira mundial fue para demostrarse que podía, ahora ha regresado a terapia para tratar sus nervios en esos pequeños shows, que aún así logran sacar cosas que ella tiene que trabajar.

Sin embargo, al decir eso, también dijo que esta es la vez que más cómoda se ha sentido haciendo shows y que considera que es la mejor forma de presentarse, haciendo un guiño a que el resto de su carrera sólo haría conciertos de esa manera.