Cuando se estrenó, The Revenant se convirtió en una de las películas más comentadas del momento. Y fueron varios factores, entre ellos su historia de supervivencia extrema y las condiciones casi imposibles en las que se filmó. La cinta dirigida por Alejandro G. Iñárritu y protagonizada por Leonardo DiCaprio le dio un nuevo significado a la frase “sufrir por el arte”. En su aniversario, vale la pena recordar algunos datos detrás de cámaras que explican por qué esta producción se volvió tan legendaria.
The Revenant: cuando el cine se vuelve supervivencia real

Leonardo DiCaprio realmente comió hígado crudo
Una de las escenas más recordadas muestra a Hugh Glass comiendo un hígado crudo de animal para sobrevivir. Aunque el equipo había preparado una versión falsa hecha de gelatina, Leonardo DiCaprio decidió comer hígado real frente a la cámara para que la reacción fuera auténtica. El actor, que es vegetariano desde hace años, confesó después que fue una de las cosas más difíciles que ha hecho en su carrera.
La película se filmó casi exclusivamente con luz natural
El director Alejandro G. Iñárritu y el cinematógrafo Emmanuel Lubezki tomaron una decisión radical: filmar casi todas las escenas con luz natural. Esto significaba que cada día tenían una ventana de rodaje muy corta (a veces menos de dos horas) cuando la iluminación del sol era perfecta. Este reto técnico fue parte de lo que le dio a la película su estética tan inmersiva.
El rodaje tuvo que mudarse de país por falta de nieve
La producción comenzó filmándose en Canadá, pero el invierno fue más cálido de lo esperado y la nieve empezó a desaparecer. Para mantener la continuidad visual de la historia, el equipo tuvo que trasladar parte del rodaje a Argentina, específicamente a la Patagonia, lo que aumentó considerablemente el presupuesto y la complejidad logística.
La famosa escena del oso tardó meses en diseñarse
El ataque del oso es una de las secuencias más impactantes del cine moderno. Aunque parece completamente real, fue creada combinando captura de movimiento, efectos digitales y una coreografía extremadamente precisa entre los actores y el equipo de efectos visuales. El resultado es una escena tan convincente que muchos espectadores pensaron que se había usado un animal real.
Fue la película que finalmente le dio el Oscar a DiCaprio
Después de varias nominaciones a lo largo de su carrera, Leonardo DiCaprio ganó finalmente el Oscar a Mejor Actor por su interpretación en The Revenant en los premios de la Academy Awards de 2016. Su actuación física, casi sin diálogos durante gran parte de la película, fue considerada una de las más exigentes del cine reciente.
El rodaje fue tan duro que varios miembros del equipo renunciaron
Las temperaturas extremas, las largas jornadas y el estilo perfeccionista de dirección provocaron que algunos miembros del equipo abandonaran la producción durante el rodaje. Sin embargo, esa misma exigencia fue lo que terminó construyendo la intensidad visual y emocional que caracteriza a la película.
Te dejamos el tráiler por si se te antojó verla otra vez o por si nunca viste esta joya del cine:

Debe estar conectado para enviar un comentario.