La Roma suma un nuevo spot francés, que se siente muy de casa y como si hubiera sido parte de la ciudad desde siempre. Piquette acaba de abrir como un pop-up de brasserie francesa con una idea clara: servir cocina clásica, bien hecha y sin pretensiones. Nada de formalismos ni platos imposibles de pronunciar; aquí todo gira alrededor del placer de comer bien y de compartir.
Detrás del proyecto está el chef Marin de Bausset, formado en cocinas icónicas de Francia, quien trae a la CDMX esa cocina de brasserie que da como resultado un menú pensado para compartir, pedir varios platos al centro y dejar que la conversación fluya sola y la sobremesa se alargue.


Los favoritos del menú de Piquette
Desde el primer momento te sientes como en casa y muy bien recibido. Aunque el menú no es muy largo tienen opciones para todos y seguramente querrás volver para poder probar. Para empezar te recomendamos los gougères de queso, calientes, ligeros y peligrosamente adictivos. El tartare de filete de res es un clásico que no falla y aquí saldrás enamorado de este plato, mientras que la ensalada de betabel tiene ese toque de frescura que le da balance a la mesa.


Para los platos fuertes, el medallón de filete de res es de esos que cumplen exactamente lo que prometen: carne en su punto, jugosa y con una salsa que es un 10/10. El cordon bleu, es un clásico francés ideal para compartir, simplemente no puedes irte sin probarlo.

El cierre con broche de oro llega con el profiterole, un postre clásico que bañan de chocolate en la mesa. Aquí se siente ligero y preciso, el final perfecto después de una comida larga y bien acompañada.
Piquette es temporal (solo estará hasta febrero) pero tiene todo para volverse un favorito permanente: comida pensada, una gran selección de vinos y una atmósfera que te invita a quedarte. Es el tipo de lugar al que regresas porque sabes que siempre se come bien y se pasa mejor.
📍 Zacatecas 87, Roma Norte
@piquette.mx

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