Con este calor, los lomitos también merecen refrescarse. Las paletas para perritos son más simples de hacer de lo que parecen, no necesitan ingredientes raros y la reacción de tu perro cuando la prueba por primera vez es razón suficiente para prepararlas. Estas tres están hechas con ingredientes que probablemente ya tienes en casa y que son completamente seguros para ellos.
1. Paleta de mantequilla de cacahuate y plátano
La combinación favorita de casi cualquier perro, convertida en paleta. Es dulce de manera natural, cremosa y prácticamente ningún perro la rechaza. La única regla importante: asegúrate de que la mantequilla de cacahuate no contenga xilitol, un endulzante artificial que es tóxico para los perros. Lee el empaque antes de usarla.
Lo que necesitas: 2 plátanos maduros, 3 cucharadas de mantequilla de cacahuate natural sin xilitol, ½ taza de yogurt natural sin azúcar
Cómo se hace: aplasta los plátanos con un tenedor hasta obtener un puré. Mezcla con la mantequilla de cacahuate y el yogurt hasta integrar todo. Vierte en moldes de silicón para paletas o en vasos de papel pequeños, inserta un palito y congela mínimo 4 horas. Si no tienes moldes, también puedes usar una charola para hielos y servirlas en trozos.
El tip: si tu perro es grande, usa moldes más generosos. Si es pequeño, los de charola para hielos son perfectos para una porción de su tamaño.

2. Paleta de sandía y pepino
Perfecta para los días de más calor, cuando lo que más necesitan es hidratación. La sandía es uno de los mejores snacks para perros: es agua casi en su totalidad, baja en calorías y les encanta el sabor dulce. Solo recuerda quitarle las semillas y la cáscara antes de usarla.
Lo que necesitas: 2 tazas de sandía sin semillas ni cáscara, ½ pepino pelado
Cómo se hace: licúa la sandía y el pepino hasta obtener una mezcla homogénea. Si quieres añadir el limón, agrégalo en este paso. Vierte en los moldes y congela mínimo 4 horas. Si prefieres una textura más chunky, aplasta los ingredientes en lugar de licuarlos y deja trozos pequeños visibles en la paleta.
El tip: esta paleta se derrite un poco más rápido que las otras por el alto contenido de agua, así que dásela afuera o en un lugar fácil de limpiar. Tu piso te lo va a agradecer.

3. Paleta de pollo y zanahoria
Para el perro que prefiere lo salado sobre lo dulce, esta es su paleta. El caldo de pollo natural es uno de los sabores que más les gusta, y la zanahoria añade textura y nutrientes. Es la opción más savory de las tres y funciona increíble como premio después de un paseo largo o un día de mucho ejercicio.
Lo que necesitas: 1 taza de caldo de pollo natural sin sal ni cebolla ni ajo, 1 zanahoria rallada o en cubos pequeños, ½ taza de pollo cocido y desmenuzado (opcional pero muy recomendado).
Cómo se hace: mezcla el caldo con la zanahoria y el pollo desmenuzado. Vierte en los moldes asegurándote de que los trozos de zanahoria y pollo queden distribuidos. Congela mínimo 5 horas para que la paleta quede bien firme. Puedes hacer el caldo en casa hirviendo pechuga de pollo en agua simple, sin añadir nada más.
El tip: el caldo de pollo de caja suele tener sal y cebolla, que no son buenos para los perros. Siempre usa caldo casero o uno específicamente sin sodio ni aditivos. Si tienes duda, el casero es siempre la opción más segura.

Tres ingredientes simples, tres texturas distintas y tres razones para que tu perro la pase bien en el calor.

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