Angélica Morales, la más grande pianista en la historia de México
Esta increíble pianista nunca recibió en vida reconocimiento alguno por parte de México.
Por Victor Barrera
¿Qué se puede decir de una extraordinaria mujer que debutó como pianista a los 13 años con la Filarmónica de Berlín y a los 15 había recorrido Europa ofreciendo recitales con las mejores críticas y aclamada por el público?
Ésta es la brillante pero triste e injusta historia de Angélica Morales, la más grande pianista en la historia de México. La maestra Morales nació en Aguascalientes en 1911 y desde su primera infancia mostró grandes inclinaciones por el piano, su primer maestro, Egon Petri la recomendó ampliamente con el gobierno de México para que la niña continuara sus estudios en Viena con el gran pianista Emile von Sauer, el alumno predilecto de Franz Lizt. Fue así como José Vasconcelos le brindó el apoyo económico y en 1921 la pequeña Angélica partió con destino a Austria acompañada de su madre y su hermana menor.
Después de permanecer cinco años en Europa, la ya entonces reconocida pianista decidió regresar a México para ofrecer dos giras en las cuales fue recibida con críticas negativas y fue tratada mezquinamente, sin embargo, en 1929 se presentó en la célebre sala de New York, el Carnegie Hall, donde triunfó y recibió las más grandes críticas por su magistral interpretación, regresando a Europa siendo ya una joven de 20 años, donde se reencontró con su antiguo maestro, Emile von Sauer, con quien finalmente se casó y se estableció en Viena.
La Segunda Guerra Mundial llegó y le sorprendió con dos hijos, pero dado el reconocimiento tanto de ella como de su esposo en los círculos artísticos y políticos, permanecieron en Viena sin mayores problemas, sin embargo el maestro von Sauer murió en 1942 y en 1946 Angélica Morales decidió regresar a México a pesar de las opinión de sus amistades europeas.
La estancia en México se tornó complicada y difícil, pues la diferencias abismales entre la cultura y el medio en que se desenvolvía en Europa y las de México le llevaron a tener graves conflictos con los músicos y los críticos en su país, factor que influyó significativamente para que le tacharan de tener mal carácter, siendo una estancia infeliz y amarga en el país que la vio nacer y se negaba a darle el merecido reconocimiento a su trayectoria, así, decidió partir en 1955 a Estados Unidos por invitación de la Universidad de Kansas, institución en la que ofreció clases de piano hasta su retiro, en 1973.
La maestra Angélica Morales murió en 1996, no sin antes recibir la Cruz de Honor Austríaca por Artes y Ciencias y ser nombrada Miembro Honario de la Fraternidad Sigma Alpha Iota por parte de University School of Music en Ann Arbor, Michigan, pero nunca recibió en vida reconocimiento alguno por parte de México. Actualmente se lleva a cabo el concurso de piano Angélica Morales como un reconocimiento, esta noche, la Orquesta Sinfónica Nacional acompañará a los finalistas a las 20 horas en la sala principal del Palacio de Bellas Artes.
MÁS ARTÍCULOS
-
Festival SMART, simplemente no te lo puedes perder
Festival de arte en San Miguel de Allende celebra su segundo año....
-
El neo moderniso invade los aparadores de Barney´s
Combinando la moda con el arte y el mundo interactivo, la tiendas Barney´s New York presenta sus innovadores aparadores....
-
La Casa de al Lado: un filme perfecto para ver en pareja
Por Ivonne Sánchez...
-
Asesino del futuro: una cinta que tienes que ver
Te recomendamos cintas que tienen que estar en tu colección. ...














